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I'm the boy who murdered love. [ID]

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I'm the boy who murdered love. [ID]

Mensaje por Invitado el Miér Jul 30, 2014 11:23 pm

• Datos Principales •
Nombre/s: Gabriel.
Apellido/s: Vermillion. No es su apellido, pues no tiene. Pero cuando se ve en la necesidad de utilizarlo, dice ese.
Apodo/s: N/A.
Raza: Híbrido. [Shinigami/Gato]
Edad: Permanece en los 17 años.
Sexo: Masculino.
Orientación: Inicialmente heterosexual, pero por ciertos motivos, actualmente no le hace ascos a nada.
Empleo: Camarero / Estudiante.

•Historia•
"Aaaaah... ¿qué voy a hacer contigo?"
"No lo sé."
"Pensé que eras un pequeño gatito herido, no imaginé que..."
"Eh. Ya que me has rescatado, déjame quedarme en tu casa. Prometo no molestar."
"Dices eso pero... ¡llevas un rato tirado tan ricamente en mi cama, y yo sentada en el suelo!"
"Eso es porque tú no quieres venir conmigo. Acércate, ojou-sama."
"¡Idiota, d-deja de dar por hecho que vas a quedarte a vivir aquí!"

Pero al final, está claro que tras la inigualable insistencia del felino al no querer abandonar la cama de la joven, esta terminó cediendo. Gabriel terminó siendo parte de la familia Vermillion, donde la madre de la joven Lilith era una famosa diseñadora que de vez en cuando usaba a su hija como modelo o le obligaba a lucir sus diseños.
Desde que nació, Gabriel pasó gran parte de su vida en la calle, donde fue maltratado y acusado de ladrón incontables veces. No era raro verle huir de la autoridad. Una noche, unos matones se metieron con él, dejándole mal herido y sin más opción que adquirir su forma felina para así no malgastar energías... Entonces fue cuando ella apareció, una dulce jovencita de cabellos rosas y extrañas vestimentas. Pasó mucha gente a su lado, pero ella fue la única que no ignoró sus heridas, la única que acudió a su auxilio. Ella, creyendo que se trataba de un simple gato herido, no dudó en llevarlo a su casa para así sanar sus heridas, permitiéndole dormir en su cama durante un día entero, hasta que, a la mañana siguiente, se econtró con un rostro apaciblemente dormido, abrazado a ella... el grito que pegó al verse así era más que razonable.
Y así fue como esa extraña relación fue avanzando conforme pasaban los meses, y lo que al principio eran cómicas peleas, se fue convirtiendo en algo más... pero al parecer, esta clase de cariño solo había florecido en el felino. Solo él se sentía en una nube al estar a escasos centímetros de ella... pues descubrió en el cumpleaños de la muchacha la existencia de un joven de elegante presencia, de mechones rubios y perfectamente peinados, tanto su comportamiento como sus palabras eran delicadas, educadas y aterciopeladas, todo lo contrario a él... y todo lo que una chica desea. En un principio, al no entender sus propios sentimientos, no le dio demasiada importancia a ese chico que respondía al nombre de Christopher Lawrence, parecía ser nada más que un amigo. Días después, terminó a solas con ese muchacho, por razones que ni siquiera recuerda, comenzaron a hablar de la joven... fue todo tan incomprensible para él, que no supo definir exactamente cómo se sentía.
"... Me gusta."
"¿Mn?"
"Lilith me gusta."
"... ¿Cómo esperas que reaccione?"
"Lo siento, solo... tenía que decírselo a alguien. Realmente es una muchacha encantadora, ¿verdad?"
"... Sí, lo es."
"Quiero confesárselo, quiero decirle que me gusta... pero, ahg, pensar en el rechazo..."
"Hazlo."
"... ¿Eh? ¿En serio? ¿Tú crees que tengo alguna oportunidad con ella?"
"¿Bromeas? Eres un chico popular, cualquier chiquilla se moriría por estar contigo. Estoy seguro de que ella también lo hace."
"Pero..."
"Oye, piensa esto: si no lo haces tú ahora, otro lo hará más adelante."

Tal vez Gabriel despertó un instinto posesivo en el rubio al que aconsejaba, pues esa última frase le empujó a dirigirse a ella esa misma noche. Hasta ese momento, el felino no podía evitar sentirse inquieto, preocupado, no se quitaba aquel tema de la cabeza y, por motivos ajenos a su entendimiento, deseaba que Lilith le rechazase. Fue realmente estúpido por mantener esa esperanza todo el día. Mientras caminaba por el pasillo, se encontró con una escena digna de un cuento de hadas, donde el príncipe anunciaba a la protagonista los sentimietnos que tenía guardados hacia ella. Fue entonces cuando algo en su pecho se rompió en mil pedazos, el pobre personaje secundario pudo ver cómo la protagonista correspondía a los sentimientos del príncipe Christopher. ¿Cuándo? ¿en qué momento por su mente pasó la absurda posibilidad de estar junto a ella? ¿en qué cuento de hadas la princesa no se va con su príncipe destinado...? En ese preciso instante, justo en el momento en el que la perdió, comprendió esos sentimientos que antes eran desconocidos. Él se había enamorado de ella. Pero jamás lo dijo, no quería cargarle con eso, prefería conformarse con su amistad, creyó que no le importaría mientras pudiese seguir a su lado... pero ahora cualquier abrazo, cualquier muestra de afecto, cualquier aproximación se hacía infinitamente dolorosa, porque aunque sus cuerpos no podían estár más cercanos, sus corazones no podían estar más separados... No era justo, tenía que conformarse con una simple relación de amistad cuando él deseaba más, también quería sus besos, sus caricias, sus sonrojos. Todo.
Logró soportar el deseo, la necesidad de confesárselo durante un año entero... hasta que la presión pudo con él. Ya no sabía cómo disimular, se le acababan las fuerzas, así que comenzó a mostrarse más agrio, más distante y rebelde con ella, buscándose problemas incluso, y no solo a él, también a ese que terminó siendo su pareja. Sin quererlo, le había metido en un pequeño aprieto. Lilith, cansada de aquella actitud, riñó al felino, por primera vez, con seriedad.
"¿¡Cuándo empezaste a volverte tan estúpido, Gabriel!?"
"¿Cuál es el problema?"
"¡Todo! ¡Antes soportaba tus idioteces porque sabía que no eran más que bromas, pero esta vez es demasiado! ¿¡Qué es eso de que empezaste a robar de nuevo!? ¡Por tu culpa ahora Christopher está metido en un buen lío!"
"..."
"¡Siempre fuiste un gato callejero y siempre lo serás!"
"... Entonces, volveré a la calle. De todas formas, nunca me quisiste aquí."
"¡Aaaahg, pues lárgate si es lo que quieres! ¡Eres un maldito idiota! ¡Te odio... TE ODIO!"

Duras fueron las últimas palabras que escuchó antes de abandonar aquella habitación, saltando por la ventana. Así fue como el innecesario personaje secundario tuvo que abandonar la historia, para así poder permitir el "y vivieron felices" de la protagonista con su príncipe... pero, al parecer, aunque creía que todo había llegado a su fin para él, aún tenía una aparición más en ese cuento. Mientras caminaba bajo la lluvia sin rumbo aparente, se topó con una cuantiosa multitud de jóvenes problemáticos que, al parecer, tenían un juguetito con el cual divertirse... quién iba a decirle a Gabriel que una vez enfocase la vista, esforzándose en mirar bien, se encontraría con el valiente príncipe, el cual les había plantado cara por... bueno, a saber, serán asuntos principezcos que escapan a su lógica.
"... ¿Qué debo hacer? Son demasiados, ese rubiales no podrá con todos por muy valiente y poderoso que se considere a sí mismo. ... Y ahora que lo pienso, esta podría ser mi oportunidad. Si no acudo en su ayuda, esos tipos acabarán con él, entonces podré tener a Lilith para mi solo, sin que nadie interfiera... Es perfecto, podría funcionar..."
"¡Eh, ¿quién eres tú!?"
"... ¿G-Gabriel?"
"Si lo es... entonces... ¿por qué? ¿por qué lo he hecho?"

Mientras pensaba en abandonar a su suerte al chico, su cuerpo actuaba de forma completamente distinta a sus deseos, pues se encaminó con paso firme y seguro hacia aquella multitud y, al primer atacante, sin pensárselo dos veces, le asestó un puñetazo en la mandíbula, dejándolo inconsciente en el suelo. Le aconsejó al joven que huyese, afirmándole que él podría encargarse de ellos. Confiado, el chico se marchó, ignorante ante el hecho de que Gabriel era incapaz de ganar teniendo en cuenta que iban armados y le superaban en cantidad. Aunque la suerte estaba echada, no dudó en defenderse como mejor pudo, pero era obvio cómo terminaría aquello... en un abrir y cerrar de ojos, se vio apaleado en el suelo, malherido y sin si quiera verse capaz de levantarse... Le giraron de golpe, boca arriba. Querían asegurarse de que no quedaba con vida, así que uno de ellos sacó un arma, y sin piedad alguna, enterró dos balas en el torso del felino. Aquello no le mató, al menos no al momento, pero poco a poco comenzó a desangrarse mientras sentía cómo la lluvia purificaba su alma... justo antes de cerrar los ojos, apreció una figura que, curiosa, se asomó a mirar la expresión del peliazul, pero no logró distinguir absolutamente nada...
Cuando pudo abrir los ojos, se vio flotando en un lugar completamente oscuro. Se sentía como estar en mitad del océano, hundiéndose más y más en las profundidades marinas... hasta que una silueta, la misma que le veía anteriormente, delató al fin su verdadera apariencia. Una hermosa mujer de cabellos largos y dorados se acercó, levitando al igual que él. Se acercó, tomándole de ambas mejillas con sus frías y nobles manos.
"... ¿Quién eres?"
"Vengo a darte otra oportunidad, Gabriel."
"No la quiero..."
"No he dicho que puedas escoger. Te he elegido a ti como a muchos otros para que cumpláis una importante misión... la de llevaros las almas destinadas a la muerte, o ayudar a las perdidas a encontrar su camino."
"... ¿Un shinigami?"
"Empezarás una nueva vida en una nueva ciudad, sirviéndome a cambio de un gran poder y... la inmortalidad."

... ¿Tenía otra opción? No le quedó más remedio que aceptar la decisión de aquella diosa. Actualmente, vive en Merveille, sin hogar fijo, durmiendo en carísimos hoteles y cumpliendo los deseos de la mujer que volvió a encerrarle en ese mundo que, aquella noche de lluvia, no le importó abandonar.
•Descripciones•
◘ Física
Es un joven alto, que medirá aproximadamente un metro ochenta, su cuerpo es delgado, de extremidades largas y proporcionadas armoniosamente con el resto de su anatomía, la piel es fina, suave y libre de cualquier imperfección, cálida al tacto, por lo que nunca deja de ser agradable ser cobijado entre sus brazos. Su rostro es de facciones finas y casi femeninas, proporcionándole una belleza imposible de ignorar. Posee también una mirada penetrante y seductora, con unas pestañas largas que intensifican su azulada mirada que, con tan solo entornar los ojos puede lograr dos cosas: que le adores y no puedas evitar reposar la mirada en él, o le odies. Suele vestir con ropas oscuras o muy informales, por eso se hace raro a la par que interesante verle bien vestido. Tiene también unas orejas felinas del mismo tono que su pelo, al igual que la cola, pudiendo ocultarlos al público cuando desee.
◘ Psicológica
Gabriel tiene una personalidad, aunue lo parezca, bastante complicada. Suele mostrarse como un alma enteramente perezosa, pasota y desinteresada con el mundo y las personas a su alrededor, alguien que vive únicamente para sí mismo, ya sabéis la independencia del felino es lejendaria. Una vez decides adentrarte en su mente, puedes comprobar que tiene una personalidad algo bromista a su curiosa manera, incluso podría jugar con lo que se le llama "pensar mal", estudiando sus palabras, expresiones y movimientos para que todo pueda sonar malsonante para todo aquel que le escuche, o lo dice directamente y de la forma más bestial que puede, sola y únicamente con la finalidad de ver la reacción ajena. Por eso mismo adora a las personas susceptibles con bromas o temas sexuales, son las reacciones que más le satisfacen. Bien se sabe que Gabriel detesta hablar de temas amorosos, puedes tener su cuerpo, pero no su corazón.

Si nos adentramos más, se apreciará el verdadero rostro del peliazul, pues aquel suceso en su pasado marcó gravemente su presente e incluso su futuro. "Jamás volveré a amar a nadie", dijo. Realmente, cuando nadie le mira, esa sonrisa o expresión despreocupada que siempre suele portar, desaparecen, se torna frío, distante y aparentemente carente de todo sentimiento o dolor, pero a pesar de esto, es frágil sentimentalmente, si alguien que él aprecia de repente le da la patada, se derrumbará hasta el punto de desaparecer para el resto del mundo durante un largo tiempo. Suele tardar en recuperarse y, a veces, aunque parece que ya se ha curado, en su interior todavía está la cicatriz.

Pero respecto al amor, lo tiene claro. Ya no volverá a ser tan estúpido de entregar su vida a cambio de nadie, no se sacrificará, nunca. Por nadie.


Spoiler:


















•Extras•
Habilidades: Al ser shinigami tiene un gran contacto con el mundo de los muertos, por lo que puede ver espíritus o escucharlos, depende de cómo estos deseen comunicarse con él. Posee una gran agilidad de movimiento a pesar del tamaño de su guadaña, a la cual puede invocar a través de un pequeño acompañante llamado Yoru. Por su parte felina, es capaz de hablar con los gatos.
Debilidades: A pesar de que puede ser dañado, lo único que puede matarle es otro shinigami o su propia guadaña.
Gustos:
- El pescado y los mariscos.
- Dormir, dormir y dormir.
- Hacer el vago.
- Incordiar o molestar de muchas maneras.
- La música clásica. De hecho, toca el violín y se le considera un prodigio.
- Los dulces, combinarlos mientras hace el gandul es el mayor placer del mundo.
- Tumbarse en los tejados.
- Caminar por la noche.
- La lectura le apasiona. También los poemas.
- La comida casera.
- Dormir abrazado a alguien.
- Sentir que alguien que aprecia le necesita.
- Los animales. 
Disgustos:
- Sentirse inútil.
- El calor.
- Las verduras.
- Los niños.
- Que le interrumpan mientras habla.
- Que juzguen por su portada.
- Odia, detesta, aborrece a las personas que se las dan de ser perfectos, y sobretodo esas que los siguen afirmando que lo son.
- Que le digan constantemente qué debe hacer.
- No soporta que toquen lo que considera suyo. Sea un objeto o un ser vivo.
Fecha de cumpleaños: N/A.

•Otros•
Vermillion es el apellido de Lilith, cuando empezó una nueva vida en Merveille, no quiso renunciar a él pues, según lo que él dice, es lo único que pudo conservar de ella.

•Perfil del físico•
Tsukiyomi Ikuto (Shugo Chara) Gabriel V.

We are all mad here.

User:
Agradecería a la bella flor que me corrija la ficha que me cambie el nombre a "Gabriel V." Muchas gachas~... Por cierto, en esta cuenta hay una ficha abierta en amos. Traté de borrarla pero me habré quedado cegato o manco que no lo veo o no recuerdo cómo se hacía. Esa la podéis eliminar.
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Re: I'm the boy who murdered love. [ID]

Mensaje por Invitado el Jue Jul 31, 2014 8:42 am

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